DERECHO INTIMIDAD: Menores, padres y redes sociales

El Tribunal Supremo ha dictado sentencia en la que se avala que los padres vigilen las redes sociales de sus hijos .

La Sala Penal da validez a las pruebas obtenidas por una madre del acoso sexual a su hija al acceder sin permiso a su muro, priorizando la protección del menor.

Parece obvia la conclusión a la que ha llegado el TS pero no lo es cuando tenemos en cuenta que el menor, al igual que los adultos, también tienen derecho a su propia intimidad y al secreto de sus comunicaciones incluyendo el derecho a la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia regulado en la Ley de Protección al Menor.  Ademas, la Ley de Protección de Datos permite que los chicos de 14 años puedan disponer de su propia imagen y datos incluso cederlos a terceros sin el consentimiento de sus padres.  De hecho existen redes sociales que permiten que puedan abrir cuentas con esta edad.

Sin embargo, los padres sí tenemos el derecho y la obligación de velar por la integridad de nuestros hijos por lo que sólo en los casos de que tengamos sospechas de que puedan ser víctimas de algún delito o abuso , podremos intervenir sus comunicaciones y recabar todas las pruebas para interponer la correspondiente denuncia.   Incluso si el menor se niega en facilitar esa información, puede solcitarse el auxilio del Fiscal. Esto no implica que podamos revisar todos los WhatsApp o publicaciones privadas en las redes de forma sistematica.

Una de las opciones recomendables para tener un cierto control  sobre las actividades  diarias de los hijos en Internet sin que implique un menoscabo en su privacidad, es colocar el ordenador en el salón de tal manera, los padres podrán acceder al historial de navegación de sus hijos ya que es de uso familiar y las consultas que haya hecho el menor son accesibles. Distinto es que los padres entren en su email o instalen un programa espía.

Dado que en la práctica es imposible tener un control sobre nuestros hijos ya que finalmente harán lo que les apetezca,  tenemos la obligación como padres de concenciarles e inculcarles unos valores que les permita discernir entre lo que está bien y lo que está mal.

Carmen Álvarez
-abogada-
Art&Iure Abogados

PROTECCIÓN DE DATOS: Ámbito doméstico

Internet se ha convertido en el medio de  comunicación principal y esencial para el comercio, educación y entretenimiento.

Si tenemos en cuenta que el 80% de la población mundial se conecta a internet y a las  redes sociales  dedicando una media de 4 horas diarias, podemos hacernos una idea de la repercusión que esta nueva era digital tiene en nuestra esfera profesional y personal . Es evidente que Internet es una herramienta a la que se le atribuyen innumerables ventajas pero también es indudable que tiene aspectos negativos. Dependerá de nosotros la utilidad que le queramos dar y la información que estemos dispuestos a ceder.

En base a esta revolución digital existen varias leyes que nos protegen como ciudadanos garantizándonos una serie de derechos para que nuestra privacidad y nuestro derecho a la autodeterminación informativa (habeas data= derecho a controlar la información que nos afecta existente en cualquier fichero publico o privado), no se vean vulnerados en toda esta vorágine virtual.

La Ley Orgánica de Protección de Datos de carácter personal se creó y desarrolló como derecho autónomo al derecho al honor e intimidad, que aunque estrechamente vinculados, tiene su propia normativa.

El concepto de dato personal se entiende como cualquier información relativa a personas físicas identificadas o identificables ( numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier tipo).

Por lo tanto, en el ámbito de Internet supone que un sitio web que muestre sin restricciones datos personales o bien permita recoger información de terceros (formularios, pago online, uso cookies) va estar sometida a la protección de datos.

La excepción tendrá lugar cuando el titular de una página web no tenga la consideración de prestador de servicios , esto es, la persona o sociedad que proporciona cualquier servicios normalmente a titulo oneroso o constituyan actividad económica, a distancia, por via electrónica y a petición individual del destinatario.  Por lo tanto, la excepción opera en el ámbito doméstico o personal  (TJCE “Bodil Lindqvist”) en el sentido de que no está obligado a suministrar la información que dicha ley impone, pero aún así aunque no haya ánimo de lucro y esté al margen de cualquier actividad económica , ello no significa que no tenga que cumplir con las determinaciones de la LOPD (inscripción de ficheros, consentimiento informado etc.) si va a tratar datos personales (por ej. difusión sin restricciones de datos personales).

No hay que olvidar que la información es poder y que las empresas necesitan saberlo todo de nosotros para poder controlar nuestros movimientos , para crear productos ajustados a nuestros gustos, para guiarnos sobre lo que nos interesa y lo que no . Facebook, Amazon son un claro ejemplo de ello porque conocen muy bien a los consumidores ofreciéndonos productos que queremos en el momento que nos interesa.

No obstante, esta explosión del Big Data no solamente se produce en Internet y redes sociales sino también en nuestro mundo analógico pero esto, es otro tema.